Templo del pescado y chuleta a la parrila
Es uno de los "clásicos" de la gastronomía de la costa guipuzcoana. Fieles siempre a sus raíces, el restaurante asador Katxiña destaca por varios aspectos:
1. La sobresaliente calidad de la materia primera que utilizan en las carnes y pescados que ofrecen. Se nota que la carne es de una calidad excelente, y el pescado, fresquísimo, recién traído del puerto.
2. El método de elaboración de muchos de los platos "conocidos". Sobre todo en carnes y pescados, l@s cociner@s del Katxiña utilizan las parrillas a la brasa como nadie, dejando todo en su punto óptimo.
3. El entorno natural donde se encuentra el asador. El restaurante está dividido en dos zonas, una interior de madera muy bonita y otra exterior, que hace las veces de terraza cubierta, quizás algo más sencilla que el otro lado. De hecho, en el Katxiña lo importante no son los manteles ni la cubertería, son tradicionales, lo importante es la comida, detalle que se agradece. Ya fuera del asador, las vistas sobre la desembocadura del río Oria y la playa de Orio son espectaculares, todo rodeado de las verdes montañas de la costa e interior de Guipuzcoa. Recomiendo sentarse en un banco situado en pleno prado verde, mirando al fondo el mar mientras se hace tranquilamente la digestión....La experiencia no tiene precio...
No es barato, pero si quieres comer un pescado a la parrilla de una calidad excelente o una chuleta de buey realmente sabrosa, el Katxiña es tu opción, no te defraudará, y si te pones a comparar, la relación calidad/precio sale bastante bien. No se tiene porqué llevar la fama de los pescados sólo Getaria, los pescados a la parrilla del Katxiña son de auténtico lujo. Si quieres darte un capricho, prueba el besugo a la parrilla del Katxiña, sin palabras...Es mejor que lo experimentes y añadas una nueva experiencia a este rincón...
También tienen fama el rodaballo, el cogote de merluza, el rape y la ensalada de bacalao ahumado. En cuanto a carnes, la reina de la mesa es la chuleta de buey a la brasa, simplemente excepcional, auténtica. Si comes pescado, recomiendo acompañar tan excelente comida con un buen txakolí de la zona, una conjunción sublime, y en su defecto, albariño, para combinar sabores de tierras lejanas.
Como veis, es un clásico, de los que no falla...


