La única con pinturas murales románicas
La Iglesia de Santa Eulàlia de Unha se emplaza en lo alto del pueblo, a la que hay que acceder a pie, paseando por sus empinadas callejuelas o subiendo una interminable escalera. La subida merece la pena, pues las vistas desde aquí son espectaculares.
La iglesia tiene un origen románico (siglo XII), si bien sufrió modificaciones posteriores durante el período gótico, y en el siglo XVIII se le añadió la torre campanario. Se estructura en una planta basilical de tres naves, cubierta por bóveda de medio punto la central y de cuarto de esfera las laterales, y encabezadas por tres ábsides decorados al gusto lombardo.
Pero lo más interesante de la iglesia de Unha se encuentra en el interior. Presume de ser la única de la Val d'Arán que conserva parte de sus pinturas murales románicas (localizadas en el ábside central). Aunque han sido restauradas, el paso del tiempo ha dejado mella y no se distinguen muy bien los dibujos. Si te fijas, podrás ver lo que habría sido la figura del Pantocrátor (del que se conserva su rostro).
La iglesia conserva también otras pinturas murales más recientes (siglos XV-XVI) que narran diversos episodios bíblicos de la Pasión de Cristo, así como las representaciones de San Germán, San Sebastián, y el pecado original de Adán y Eva.
Otros elementos románicos de la Iglesia de Santa Eulària d'Unha son sus tres pilas bautismales, dos de ellas con vaso y pie, y otra utilizada para bautismo por inmersión, que podría ser un sarcófago reaprovechado (en la iglesia de Santa Mª de Arties puede verse otra de este tipo).
El templo alberga también, en cada uno de sus ábsides, tres retablos barrocos. El central está dedicado a Santa Eulalia, patrona de la Iglesia.
La Iglesia de Santa Eulària d'Unha está abierta, mediante visitas guiadas (2€), del 9 de julio al 12 de septiembre.


