David Maldonado
La iglesia de Sant Miquel, más conocida ...
La iglesia de Sant Miquel, más conocida como la Iglesia Vieja, es uno de los puntos más céntricos y famoso del pueblo. Esta iglesia de estilo gótico fue construida en el siglo XIII siendo utilizada por la Espluga Jussana y la Espluga Sobirana debido a que estaba situada en la plaza principal. Además, una de sus puertas laterales comunicaba directamente con el antiguo cementerio.
En primera instancia, esta iglesia fue un templo románico, sin embargo, en época de templarios, éstos construyeron la actual iglesia gótica de Sant Miquel. En muchas ocasiones, su torre principal fue refugio para templarios y hospitalarios.
Generalmente es un edificio con pocos detalles arquitectónicos, pero sin embargo, contiene muchas historias en su interior. La más conocida fue cuando en el siglo XIX escondieron los restos de varios reyes de la Corona de Aragón, entre ellos Jaime I. Un sacerdote de Espluga los recogió del cercano Monasterio de Poblet, que en aquella época, tras la desamortización, quedó abandonado y saqueado. Cuando se restauró el concordato con la Santa Sede, desvelaron el escondite y los restos fueron enviados a Tarragona. Ya en el siglo XX, cuando restauraron el Monasterio de Poblet, los restos volvieron allí, pero antes hicieron una parada en esta iglesia. Una placa en su interior lo recuerda. Además, en la fachada lateral, justo al lado de la puerta que da a la plaza, encontramos una inscripción con la cual se ha podido averiguar que Pere Grau y Guillem Malet, fueron quienes comenzaron la obra.
En el siglo XIX, el templo quedó pequeño y decidieron construir la “Iglesia Nueva” con las piedras del castillo, por lo que ahora utilizan la Iglesia de Sant Miquel para el culto diario, y la iglesia nueva para “bodas, bautizos y comuniones”.
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