Para darse un chapuzón
He de reconocer que la primera vez que fui a Wannsee me llevé una decepción: en lugar de encontrar un paseo que rodeara el lago, sólo vi una infinidad de clubes náuticos que impedían mojar los pies en el agua. Para colmo, el único lugar que vi para poder darse un chapuzón era de pago (Strandbad Wanssee).
El secreto para disfrutar de este lugar está en ir por el camino Havelchaussee, al que es más fácil acceder desde la estación de tren de Nikolassee. Atravesando un frondoso bosque, llega un momento en el que el camino desemboca en una pequeña playita de acceso libre con un precioso y misterioso pantano al lado. El camino es muy largo, así que conviene recorrerlo en bicicleta, en autobús o en coche, pues al lado de la playita hay un aparcamiento.
El camino Havelchaussee sigue bordeando el lago, atravesando diminutas playitas que van apareciendo entre los árboles. Si se evitan los fines de semana, es fácil encontrar alguna de estas playitas vacías y disfrutarla en soledad o con tu acompañante.
Si lo que se prefiere es hacer otro tipo de turismo, por la calle Am Großen Wannsee hay interesantes lugares, como la Haus der Wannsee Konferenz ('https://www.ghwk.de/'), donde los nazis planearon la llamada "solución final", el exterminio de los judíos. Hoy en día, es un museo de acceso gratuito con exposiciones sobre el Holocausto.
Muy cerca también está la casa-museo Max Lieberman.

