Lonja de Seda o Lonja de los Mercaderes
La Lonja de los Mercaderes o Lonja de Seda de Valencia es Monumento Nacional desde 1931 y Patrimonio de la Humanidad desde 1996, en la categoría de Patrimonio Cultural.
Azorín escribió que “si quisiéramos definir la bella ciudad en pocas palabras, diríamos que Valencia es la ciudad de las flores, de la seda y de la poesía”.
El edificio lleva el nombre de la exótica y cotizada tela de seda que venía del lejano oriente hace siglos y era uno de los productos más cotizados, un tipo de comercio que plasmó magistralmente Alessandro Baricco en su novela Seda.
En 1469 el Consejo de la Ciudad decidió construir un edificio que albergara el floreciente comercio de la época, ya que Valencia era una de las ciudades más importantes del Mediterráneo. compitiendo con otras como Génova y Marsella.
Una inscripción en piedra con la fecha 1483 indica el comienzo de las obras, con el encargo de hacer una lonja “bella, magnífica e sumptuosa”, y en 1498 terminó la obra principal, como también se encarga de recordar la inscripción en latín de la sala de Contratación, la más importante del edificio.
Traducido al castellano viene a decir “Casa famosa soy en 15 años edificada. Compatricios, comprobad y ved cuán bueno es el comercio que no lleva el fraude en la palabra, que jura al prójimo y no le falta, que no dé su dinero con usura. El mercader que viva de este modo rebosará en riqueza y gozará por último de la vida eterna”. Las obras no terminaron completamente hasta 1548.
El edificio se divide en cuatro partes: la sala de Contratación, o salón de las columnas por las hermosas columnas helicoidales en forma de palmera, el Patio de los Naranjos, el Torreón y el Consulado. Sólo se podían visitar las 2 primeras, así que en otra ocasión veré la famosa escalera de caracol en piedra, sin eje interior en un alarde arquitectónico increíble para la época, que lleva a las plantas superiores del Torreón, donde se encontraba la prisión de los mercaderes convictos de fraude.
El Patio de los Naranjos es pequeño y muy interesante, con motivos escultóricos e la portada de formas vegetales, zoomorfas, humanas, a veces en posturas extrañas que han estimulado las habladurias de los valencianos durante mucho tiempo. También hay varios escudos de Valencia esculpido en piedra con un gran detallismo.
El Consulado o Consolat del Mar, sala que alberga esta institución de Valencia del S. XIII, se ocupaba de los asuntos marítimos y mercantiles de la ciudad. En 1934 fue sustituida por el Consulado de la Lonja, que se reúne todos los viernes.
Los Domingos la Lonja sirve para un mercadillo de numismática y filatelia, en un ejemplo de que cinco siglos después sigue siendo parte de la vida comercial de la ciudad.


