Un desastre
Fui un sábado a comer con mi novio porque él había comido una vez el menú del día y le había gustado.
Según llegamos, nos dieron mesa y sin preguntarnos o informarnos de menús o precios, empezaron a sacarnos platos de comida: dos pimientos rellenos normalitos de sabor, cuatro croquetas insípidas, dos alcachofas rellenas que no se sabía de que y unas alubias en tinta negra que se quedaron en el plato porque estaban malísimas. Le dijimos que no habíamos pedido aún nada y nos contestaron que era un menú degustación por 25€ por persona.
Después nos sacaron dos albóndigas de ciervo y dos trozos de bacalao saladísimo. En la mesa de al lado había otra pareja y a ellos les pusieron más platos que a nosotros como cordero con patatas panaderas, una ensalada... Al rato la dueña se dio cuenta de que no nos estaban sirviendo y nos sacó un trozo enano de cordero que solo nos dio para probar un bocado a cada uno, una pena porque era el único sabroso de todos los platos.
Después nos pusieron el postre una tarta de queso "deconstruida" y unos cilindros de hojaldre rellenos de natillas, normalito de sabor también.
Los camareros no se paraban a decirte los platos que te servían, se limitaban a tirarlos encima de la mesa, en el local había más gente de la que cabía y para ir al baño tenías que meter el culo encima de alguna mesa para poder pasar y ni para cobrar nos atendieron bien.
El baño pequeño y todo está roto y oxidado. Aprovechan los azulejos rotos para colgar cuadros...
¡Todo un desastre! No volvermos