Desde su apertura, hace aproximadamente...
Desde su apertura, hace aproximadamente un año, La Trastienda del 13 se ha convertido en el restaurante de moda de la ciudad. Su chef, David Castaño, ha sabido transmitir su creatividad a las materias primas más tradicionales.
La carta es amplia, tanto en entrantes para compartir, como en segundos platos de carnes y pescados, y varía cada temporada. Fui el otro día con una amiga, y nos resultaba todo tan atractivo que al final optamos por pedir tres platos para compartir, para así poder probar más cosas:
-Ensalada de espinacas, queso ahumado y trigueros con crujiente de cebolla.
-Brochetas de pulpo con patatas, manzana reineta a la plancha "con burbuja de pimentón y cristal de sal".
-De postre, piña natural con sopa de chocolate caliente y frutos rojos.
Las raciones son muy abundantes y con una presentación excelente. Resultaron a cual más rica, aunque el plato que me resultó más cansino fue la ensalada (demasiado queso para mi gusto). Tienes también algo de cocina oriental, como sushi o tempura vegetal, así como arroces y pastas.
El local no es muy grande y está dividido en dos zonas, una destinada a la vinoteca/bar de tapas, y otra al restaurante como tal. Os recomiendo que hagáis reserva previa si queréis cenar un sábado por la noche. Me pareció estar decorado con muy buen gusto, combinando madera, ladrillo visto, metales, y reutilizando muebles y lámparas antiguas.
Se encuentra en la concurrida Calle Ancha, a unos pasos de la Catedral. El precio medio a la carta está sobre los 35-40€ por persona.
Realmente La Trastienda del 13 merece la pena; yo seguro que volveré.
Definitivamente, mi restaurante favorito en León. Aparte del encanto de la decoración del local y las buenas tapas del bar, en este restaurante puedes probar una gastronomía "diferente" a la de los típicos restaurantes del barrio Húmedo, como sushi, carpaccio de rape al salmorejo, tataki de atún rojo, o un buen steak tartar.


